Los créditos de FUNDAE que tu empresa genera cada año caducan el 31 de diciembre. Lo que no consumas antes de esa fecha, lo pierdes: no se convierte en dinero, ni se guarda para el año siguiente (salvo excepciones para empresas de menos de 50 trabajadores que hagan las gestiones necesarias para conservar los créditos) y no hay margen de negociación.
La formación en idiomas es una de las inversiones más fáciles de justificar con ese crédito porque impacta directamente en la productividad y es fácilmente medible. Si tu empresa aún no ha planificado cómo gastarlo, septiembre es el mes en el que hay que empezar.
¿Qué son exactamente los créditos de FUNDAE y por qué desaparecen cada año?
FUNDAE (Fundación Estatal para la Formación en el Empleo) no es una subvención que se solicita. Es un derecho que tu empresa ya se ha ganado con sus propias cotizaciones a la Seguridad Social. Cada mes, una parte de lo que cotizas por Formación Profesional queda reservada para formar a tu plantilla. Si no la usas, simplemente se queda en manos de la Seguridad Social como si nunca hubiera existido.
La bonificación funciona como un descuento directo en el boletín de cotización (TC1). Por eso muchas empresas ni siquiera son conscientes de que están dejando dinero sobre la mesa: no reciben una notificación de «has perdido X euros», simplemente el crédito desaparece en silencio cada 31 de diciembre.
Los datos lo confirman: solo alrededor del 20% de las empresas españolas aprovecha su crédito de formación cada año, según el último balance de FUNDAE. La gran mayoría deja pasar el plazo.
Las cifras clave de los créditos de FUNDAE 2026
Además, las microempresas de hasta 5 trabajadores tienen garantizado un mínimo de 420 € anuales, aunque su cotización real por formación profesional sea inferior. Este mínimo tampoco se acumula: si no se usa este año, se pierde igual que el resto.
El plazo definitivo: los créditos de 2026 deben aplicarse, como máximo, en la liquidación de cuotas de diciembre de 2026 (que se abona en enero de 2027). Después de esa fecha, no hay vuelta atrás.
La única excepción: si tu empresa tiene menos de 50 trabajadores, puedes solicitar acumular el crédito no consumido para los dos ejercicios siguientes, pero solo si marcas la casilla correspondiente en la plataforma de FUNDAE antes del 30 de junio del año en curso. Si ya ha pasado esa fecha este año, esta puerta está cerrada para el crédito de 2026: la única opción real ahora mismo es consumirlo antes de diciembre.
Por qué los idiomas son una de las formaciones más lógicas para agotar los créditos
Cuando una empresa se plantea en qué invertir los créditos que le quedan, suele dudar entre formación técnica obligatoria y formación de desarrollo. Los idiomas tienen una ventaja que otras formaciones no siempre tienen: conectan con casi cualquier perfil de la plantilla, desde comercial hasta atención al cliente, pasando por dirección.
Algunas razones por las que debes destinar los créditos restantes a formación de idiomas:
- Cobertura amplia de la plantilla: A diferencia de una formación técnica muy específica, un curso de inglés de negocios puede incluir a comerciales, equipos de soporte, mandos intermedios y dirección en el mismo programa, lo que facilita justificar el gasto y llegar al importe de los créditos disponible.
- Se puede impartir en teleformación: La modalidad online con tutorización está reconocida por FUNDAE con su propio módulo económico, lo que permite formar a equipos distribuidos en varias sedes sin coste logístico adicional.
- Resultado tangible y medible: A diferencia de otras formaciones más abstractas, el progreso en idiomas se puede evaluar con pruebas de nivel antes y después, lo que ayuda también de cara a la documentación justificativa que exige FUNDAE.
- Vinculación clara con el puesto de trabajo: Uno de los motivos más frecuentes de rechazo de bonificaciones es que la formación no se pueda justificar como relacionada con las funciones del trabajador. El inglés para negociación comercial, atención a clientes internacionales o correspondencia empresarial es fácil de argumentar en casi cualquier departamento.
Cómo planificar un programa de idiomas con los créditos que te quedan
Si tu empresa está en el tramo de septiembre a diciembre con créditos disponibles, este es un orden de trabajo realista:
- Confirma el importe exacto disponible en la aplicación de FUNDAE.
- Define qué perfiles necesitan idiomas y para qué. No es lo mismo inglés general que inglés específico para negociación, atención al cliente o presentaciones ante clientes internacionales. Cuanto más claro quede el vínculo con el puesto, más sólida es la justificación ante una posible auditoría.
- Elige la modalidad según la dispersión geográfica del equipo. Formación online con tutor si hay varias sedes o teletrabajo; presencial si el equipo está concentrado y se busca mayor cohesión de grupo.
- Cuadra el calendario con los plazos de comunicación, dejando margen para imprevistos administrativos.
- Documenta desde el primer día: listas de firmas o registro de conexiones, evaluaciones de nivel, certificados de asistencia. Esta documentación debe conservarse un mínimo de cuatro años.
En Language Solutions somos entidad organizadora autorizada por FUNDAE, por lo que sabemos exactamente cómo sacarle el máximo partido a tu crédito antes de que caduque.
Si quieres saber cuántos créditos tiene disponible tu empresa este año, puedes agendar una cita gratuita con uno de nuestros asesores. Te ayudamos a calcular el importe exacto, a diseñar el programa de idiomas que mejor encaje a tu equipo y a gestionar todo el papeleo ante FUNDAE, de principio a fin.